viernes, 13 de noviembre de 2009
Caracterísitcas de una baja autoestima
Necesidad de aprobación continua de los demás.
Temor excesivo a cometer errores.
Inseguridad en la toma de decisiones.
Evaluación y análisis continuos de su comportamiento.
Excesiva sensibilidad a la crítica.
SOBRE LOS DEMÁS: Actitud retraída y poco sensible.
Necesidad continúa de agradar a los demás y de aprobación.
SOBRE LA REALIDAD: Focalización en lo negativo (descalifica lo positivo, no
aprecia su importancia o significado).
Personaliza la responsabilidad.
Pensamiento de todo o nada.
Pone etiquetas.
Uso frecuente del “debería”.
Razonamiento emocional.
Magnificación del error y minimización del éxito.
sábado, 26 de septiembre de 2009
Signos de depresión
Los signos de depresión incluyen tener cinco o más de los siguientes síntomas durante el mismo período de dos semanas:
- Estado de ánimo deprimido la mayor parte del día, casi todos los días.
- Interés o placer disminuído en la mayor parte de las actividades.
- Cambio en el peso: pérdida de peso significativa cuando no se está a dieta o un aumento de peso.
- Cambio en el patrón del sueño: insomnio o dormir mucho más que lo usual.
- Fatiga o pérdida de energía casi todos los días.
- Sentimientos de inutilidad o culpa casi todos los días.
- Capacidad disminuída para concentrarse o tomar decisiones casi todos los días.
- Pensamientos recurrentes de muerte o suicidio
martes, 7 de abril de 2009
Cómo construímos nuestra autoestima
Es indudable que el nivel de autoestima con el que nos valoramos como personas es algo que no construimos en solitario, necesario de interacción social.
Es una idea que primero surge como un reflejo de los otros hacia nosotros; de tal forma que si desde pequeños nos sentimos queridos, respetados y apoyados tendremos una idea positiva de nosotros, mientras que si nos tratan mal nos costará sentirnos confiados y afán de superación.
Principalmente, el ambiente familiar y social (como puede ser la escuela, el trabajo etc) envían a cada persona información de gestos (lenguaje corporal), palabras, detalles, que son indicadores de aceptación o de rechazo de los demás hacia nosotros.
Las tradiciones culturales y los valores importantes en la sociedad en que vivimos también son determinantes en lo que es socialmente valorado y aceptado de un individuo; aunque no siempre sea lo correcto. De ese modo, en muchas culturas o estratos sociales puede mantenerse la idea de que la mujer es más débil o menos inteligente que el hombre, y esa idea equivocada hace que muchos hombres se consideren superiores y necesiten mandar y dominar a su mujer. O al contrario, imagínese una sociedad donde se mantenga la idea cultural de que los hombres no pueden educar ellos solos a sus hijos y que son incapaces de cuidarse por sí mismos, “porque son bastante inútiles”. Esa idea (también errónea) haría que las mujeres piensen que sólo ellas están capacitadas para cuidar de sus hijos y que gracias a ellas los hombres comen bien, tienen ropa limpia etc.
Por otro lado, también puede suceder que haya personas que han vivido experiencias desagradables, traumáticas o sufran carencias afectivas (no han recibido suficiente afecto o falta del mismo) así como tampoco han recibido apoyo y respeto por parte de los demás. Y como consecuencia, pueden tener importantes problemas sociales y consigo mismas debido a:
♠ Quieren imponer sus ideas y sentimientos sin respetar los de las otras personas (no saben cómo respetar porque no han sido o no fueron respetados).
♠ Tienen pensamientos negativos acerca de sí mismas que se traducen en conductas autodestructivas (beber en exceso, tomar drogas…)
♠ No respetan a las demás personas ni las tratan por igual.
♠ Se sienten superiores si someten a otros o les desprecian, humillan, golpean, mienten…
♠ Se sienten superiores por pertenecer a un sexo, a una raza, a una religión, tener una nacionalidad…
♠ Culpan siempre a los otros de sus fracasos y desdichas.
♠ Se sienten frecuentemente personas deprimidas, angustiadas, iracundas…
♠ Se sienten incompetentes, ineptas.
Por lo tanto, el primer paso en la construcción de un concepto personal positivo o en el cambio de una visión negativa y autodestructiva es el autoconocimiento o autoconcepto, (la idea que el individuo tiene de sí mismo, por lo que la autoestima es el resultado de la valoración que la persona hace sobre la imagen que tienen los demás sobre él, y de sí mismo).
LOS NIVELES DE AUTOESTIMA
Existen diferentes niveles de autoestima: alto, medio y bajo; según los cuales adoptaremos unas posturas u otras y tendremos unas actitudes concretas en el día a día y en todos los ámbitos que pasamos a revisar.
A veces nuestra autoestima puede sufrir un “bajón” al llevarnos una decepción, sentirnos fracasados en algo etc. Sin embargo, me centraré en lo que sería el “nivel habitual”, es decir, que de modo general una persona tiene de sí misma.
A continuación, expongo brevemente las características que tienen las personas en los diferentes niveles de autoestima alto y bajo, ya que ponen en evidencia la importancia de la valoración personal en la conducta y estilo de vida:
Tener un nivel alto de autoestima supone básicamente:
♠ Reconocer el valor de la autoestima para el desarrollo personal.
♠ Propiciar el aprecio por uno mismo/a, con nuestras fortalezas y debilidades.
♠ Defender el propio derecho a ser respetado/a, feliz y tenido/a en cuenta.
♠ Reconocer a las personas que fortalecen nuestra autoestima, diferenciándolas de aquellas que la destruyen.
♠ Determinar la forma de aceptar y/o modificar nuestras debilidades.
Tener un nivel bajo de autoestima supone básicamente:
♠ No creer en su potencial personal, profesional y relacional.
♠ Buscar culpables a sus problemas.
♠ Sentirse frustrado, angustiado…
♠ Evadir sus responsabilidades.
♠ Sentirse incompetente.
♠ Sentirse inseguro/a y desdichado/a.
♠ Pensar que no vale como persona, sin que importe lo que opinen los demás.
Todos los rasgos expuestos en la autoestima de nivel bajo indicarían una pobre imagen de uno mismo, un sentimiento de desánimo y profunda tristeza y desesperación. También indicarían que las relaciones que se establecen con otras personas son conflictivas y con frecuencia, generan más frustraciones e inseguridades personales; o en un peor caso, que haya ausencia o falta de relaciones sociales.
Si este estado de ánimo bajo resulta permanente y continuo se recomiendo ir a un especialista, para mejorar su calidad de vida emocional, social, y psíquica.
jueves, 5 de febrero de 2009
La indefensión aprendida
La indefensión aprendida consiste en la creencia del individuo de que los resultados son independientes de sus acciones, según Seligman (1975). Es decir, la persona cree que haga lo que haga eso no influirá en el resultado de su conducta; por lo tanto, siente y piensa que todo le sale mal y no puede hacer nada para evitarlo ni para cambiarlo. No obstante, es IMPORTANTE SEÑALAR que si una persona siente lo aquí expuesto en determinadas ocasiones, no quiere decir que sufra de indefensión aprendida. Esto se puede acabar padeciendo cuando se produce de manera repetitiva, permanente y continua.
Este estado se caracteriza también al provocar tres tipos de déficit:
Se pierde la motivación ( "para que hacer nada"): No se aprende de los errores porque nose entiende que ocurre.
Incapacidad para superar un déficit cognitivo: No se aprende de los errores porque nose entiende que ocurre.
Se produce un déficit emocional: Depresión debido a la incapacidad de controlar los resultados.
Esa depresión puede ser más severa cuando los resultados se atribuyen a:
Factores internos: por ejemplo, "lo que obtengo es independiente de lo que hago, pero es culpa mía".
Factores estables: la indefensión se convierte en crónica. Por ejemplo, "no va acabar nunca".
Factores globales: la indefensión se generaliza a otras situaciones y aspectos de la vida del individuo.
Por lo tanto, la indefensión aprendida puede "extinguir" los esfuerzos de las personas por controlar las situaciones que vivirán, originando a la larga depresión clínica. La depresión clínica (trastorno psicológico) se caracteriza por un estado de ánimo negativo, baja autoestima, pesimismo, disminución del pensamiento del pensamiento, del sueño, de la alimentación y de la actividad.
Sin embargo, la indefensión se diferencia de la depresión (a pesar de que comparten síntomas), en que consiste más bien en un tipo de depresión que ocurre de forma natural según esas experiencias repetitivas y constantes de la persona; mientras que la depresión en sí incluye causas y síntomas bioquímicos, somáticos, psicodinámicos, emocionales y cognitivos.
"El modelo de la indefensión aprendida sugiere que la gente se torna desvalida cuando atribuye sus fracasos y otros resultados negativos a causas internas, estables y globales".



